Esterilización de tarros para conservas

Esterilización de tarros para conservas

Como os avanzamos en la presentación de la temporada de Horadecocinar.com 2017-2018, este año vamos a realizar mermeladas y confituras. Es una idea genial hacerlas en casa con vuestras mejores frutas, es muy satisfactorio hacerlas uno mismo y además las podéis regalar en bonitos tarros a vuestros familiares y amigos.

Pero previamente a empezar a hacer mermeladas y confituras es muy importante saber que hay que hacer para que los tarros que usemos estén libres de bacterias al máximo posible. Así conseguimos que nuestra producción dure más y sobre todo que no vayamos a ponernos enfermos.

Estos pasos sirven para todo tipo de conservas que realicemos (podemos realizar mermeladas tanto de frutas dulces como de cebolla, pimiento o tomate, o conservas de fruta en almíbar o de verduras naturales…).

Las conservas siempre se guardan en un lugar fresco, seco y lejos de la luz. El motivo es que las bacterias no proliferan en medios fríos. Tampoco proliferan en un PH de 4,5 o menor y ya de base el tomate y la fruta están por debajo, así como el limón que veréis en nuestras recetas que es común añadirlo. Además en las recetas de conservas usamos conservantes naturales como la sal, el azúcar, el aceite y el vinagre.

Esterilización de los tarros

Primero de todo, comprar tarros de cristal, el cristal es lo más higiénico sin duda. En los supermercados chinos tenéis de diferentes formas y tamaños a muy buen precio, así que haced vuestra colección.

También recomendamos que el tamaño del bote sea pequeño, los de 250cc y de 500cc son ideales. Uno de los motivos es que los botes los usaremos bien llenos para hacer el vacío, otro que una vez abierto si que hay que consumirlo en cierto tiempo. Así que mejor llenar más tarros.

Los botes del chino seguro que han venido de lejos y si no han venido de lejos en aquellas estanterías cogen polvo sin duda. Así que primero hacemos un lavado previo con lavavajillas y agua caliente.

Luego, ponemos a hervir agua en una olla bien grande, donde quepan los tarros bien cubiertos de agua y también las tapas. Los hervimos durante 15 minutos. Sacamos de la olla con unas pinzas y los colocamos boca abajo sobre un trapo limpio.

Aquí os aconsejamos el uso de pinzas para manipular los tarros ya que cuanto menos se toquen menos posibilidades de que se contaminen. También indicaros que una vez esterilizados son ya para rellenar, no vale guardarlos para otro día, así que mientras los esterilizas también estás preparando tu conserva.

Una vez tenemos la conserva, llenamos el tarro esterilizado hasta arriba de todo. Aquí pasamos a la segunda esterilización o pasteurización.

Pasteurización de las conservas

Esta no será necesaria en el caso de mermeladas y confituras que contengan 50% o más de azúcar en su contenido. Con llenar los tarros hasta el borde, cerrar y dar la vuelta será suficiente para que se haga el vacío. Así se conservaran durante 6 meses (en esto caso será mejor consérvalo al fresco en la nevera). No obstante también se puede hacer la pasteurización y así conseguiremos que se conserven más tiempo.

Para la pasteurización pondremos los tarros ya cerrados de nuevo en una olla con agua de modo que los cubra y cocemos un mínimo de 30 minutos (mermeladas con más de 50% de azúcar un mínimo de 20 minutos, mermeladas con menos azúcar 30 minutos, pisto y otros 35 minutos, contando que sean tarros pequeños, si son más grandes 45 minutos).
De este modo también se conseguirá el vacío ya que al calentarse el contenido se produce este efecto. De esta manera podremos conservar el contenido durante 1 año en un lugar fresco, seco y sin luz.

Que la tapa quede ligeramente cóncava es sinónimo de que se ha hecho el vacío correctamente. También lo es, que al abrirlo se produzca el típico chasquido.

Recordad siempre que hay que colocar una etiqueta que indique el contenido y la fecha de envasado. Por último podéis poner etiquetes bonitas y vestir el tarro con una tela o un papel recortado a forma de sombrero y atado con una cuerda bonita.

En breve recetas de conservas…

Tarta fondant de la Patrulla Canina

Tarta fondant de la Patrulla Canina

Hace pocos días que fue el cumple de mi peque, que ya ha hecho 5 años, parece mentira que ya sepa pedir lo que quiere para su cumple, como lo quiere y sobre todo ¡de que quiere su tarta!

Como mucho niños de su edad es fan de los dibujos de la Patrulla Canina, y todo lo que le gusta es de la patrulla, así que este año tocaba sin duda la Tarta de la Patrulla Canina.

La tarta está hecha de un bizcocho con aroma de vainilla, con almíbar de naranja y buttercream también de vainilla. Queda súper suave y jugoso.

Está decorado con el escudo Paw Patrol (por aquí mi hermana me echó una mano con todos los colorines y los recortes), el nombre y el año. En los laterales lleva unas fotos en papel de azúcar comestible de cada uno de los perros y entre medio una pisada de peludo. Y la vela a juego por supuesto.

Aquí otra foto donde se ven los perros por los laterales de la tarta:

Tarta patrulla canina 2
Tarta patrulla canina 2

Y nada más, hoy un post corto, para una tarta con bastante trabajo ya sabéis que el fondant requiere bastante dedicación, pero se hace con todo el amor del mundo.

Y como llevo varios posts dulces seguidos, os prometo alguna cosa salada para el próximo 😉

Migas con chorizo, panceta, uva y huevo poché

Migas con chorizo, panceta, uva y huevo poché

Las migas son un plato típico de nuestra gastronomía y que según en la comunidad en la que estemos podemos encontrar variaciones en su receta, que aunque parezcan pequeñas, pueden causar una batalla para defender la que cada uno cree que es la mejor. Así existen las migas manchegas, las migas extremeñas, las migas aragonesas, las migas andaluzas y hasta las migas a la alentejana.

No me atrevo a decir exactamente mi receta a cual se parecerá más, lo que si se, es que están muy buenas y que con Thermomix se hacen cómodamente y como la máquina ya remueve, pues eso que nos ahorramos. Para hacerlas sin Thermomix, hay que seguir la receta igual, pero removerlas todo el tiempo de cocción.

Ingredientes:

  • 500 gramos de pan del día anterior (un buen pan, de miga prieta y corteza gruesa, pregunta a tu panadero artesano)
  • 70 ml de agua
  • 100 g de aceite de oliva virgen extra
  • 6 dientes de ajo (2 pelados y 4 no)
  • 2 chorizos frescos cortados a cuadrados pequeños
  • 150 g de panceta ibérica cortada en tiras
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • uvas blancas

Poner la mitad del pan en el vaso y triturar 5 segundos a velocidad 5. Retiramos y hacemos lo mismo con la otra mitad del pan.

Retiramos el pan y humedecemos con el agua, salpicando todo el pan. Es importante no echar más aguar o luego se nos pegaran mucho las migas, esta cantidad de agua es perfecta para esta cantidad de pan. Cubrimos con un paño y mientras reposa hacemos el resto de la receta.

Sin lavar el vaso, ponemos el aceite y dos ajos pelados y 4 sin pelar con corte para que saquen todo su aroma, 5 minutos, varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

Añadimos el chorizo y la panceta, 5 minutos, varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

Retiramos los ajos, el chorizo, y la panceta y dejamos el aceite. Añadimos las migas y el pimentón, 15 minutos, varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara. Durante este tiempo, vamos vigilando que no queden migas en las paredes del vaso, y vamos removiendo. Mientras se acaba de hacer pelamos unas uvas.

Cuando falten 3 minutos, añadimos por el bocal los ajos, el chorizo, y la panceta.

Servimos inmediatamente, añadiendo unos granos de uva (y unos poquitos más en un plato aparte para que cada comensal se sirva al gusto) y colocamos encima un huevo poché (que en breve os explicaremos como hacerlo).

¿Quieres contarnos cuál es tu receta de migas? ¿Cómo se hacen en tu casa? Mándanos tu comentario y lo publicaremos.