Croquetas de pollo caseras

Croquetas de pollo caseras
Croquetas de pollo caseras

Aunque en los últimos tiempos todo lo que sea frito no tiene buena fama, si cuando lo hacemos es con una receta casera y no abusamos haciéndolo muchas veces, tampoco pasa nada. Las croquetas de pollo caseras son riquísimas y es otro de los platos que a los niños les encantan y por algo van que vuelan en aperitivos y pica-picas.

Ingredientes:

  • 2 cebollas
  • 250 gramos de pollo ya rustido (o bien la carne del caldo)
  • 175 gramos de mantequilla
  • 175 gramos de harina
  • 1/2-2/3 litro de leche
  • Sal
  • Nuez moscada
  • Harina para rebozar
  • 1 Huevo
  • Pan rallado

Picar la carne de pollo (ya lo tendremos hecho previamente). Cortar la cebolla en trozos muy pequeños y finos y pocharla con la mantequilla. Cuando la cebolla esté blanda añadir el pollo y luego la harina. Dejamos que la harina tome un poco de color.

A continuación ir añadiendo la leche caliente poco a poco, sin dejar de remover para que no se hagan grumos.

Una vez que se haya incorporado toda la leche, dejar cocer un poco al fuego removiendo constantemente y sazonar con la sal y la nuez moscada. La cantidad de leche es aproximada, será entre medio litro y tres cuartos de litro de leche. Sabremos que está, cuando la masa de despegue de la sartén, estando bien incorporada a la mezcla.

Cubrir la masa con papel film para que no se forme costra y dejar enfriar. Cuando la masa esté fría, hacer bolas pequeñas alargadas (se puede hacer a mano o bien poner la masa en una manga pastelera cortada a la medida que queremos y ir cortando a la medida). Luego se pasan por harina, huevo batido y pan rallado.

Freír en abundante aceite de oliva virgen extra (un aceite de calidad tarda mas en saturar las grasas y por tanto es más saludable). No echaremos muchas de vez para que no baje la temperatura del aceite y así no se nos romperán.

La masa se puede congelar, ideal hacerlo después de darles forma así ya las tenemos totalmente preparadas para usar.

El número de croquetas que nos saldrán, dependerá del tamaño que hagamos. Podemos hacerlas mini para el aperitivo, medianas para segundo plato o para los niños, o croquetones para los más valientes.

¡Y la semana que viene ya es Sant Joan y ya estamos en verano, así que en breve tenemos post especial donde os enseñamos a hacer una coca casera para la verbena!

¡Hasta pronto!

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