Crema de calabaza y crujiente de jamón

Crema de calabaza y crujiente de jamón

Hace mucho frio estos días y he recordado que tengo para enseñar una receta de crema de calabaza que es riquísima y además podemos encontrar el producto principal desde otoño hasta la primavera sin problemas.

La calabaza que más me gusta para esta receta es la de invierno llamada butternut, no es una calabaza muy grande y tiene forma de pera, con un color crema anaranjado y en su interior de un color naranja más intenso.

Ingredientes para 4 personas:

  • 400 g. Calabaza tipo butternut ( pelada)
  • 1 puerro
  • 1 patata pequeña
  • 60 g. mantequilla
  • 100 ml. nata de cocinar
  • 1 l. caldo de verduras
  • Sal
  • Pimienta blanca
  • 100 g. jamón serrano
  • Cebollino (opcional)

Primero de todo limpiar la calabaza, quitar las pepitas y si encontramos que la piel es muy dura podemos ponerla unos minutos en el microondas o el horno, después de enfriar un poco  nos costará mucho menos pelarla.

Limpiar el puerro desechando la parte verde y pelar la patata. Cortar a mirepoix (a cuadraditos de 1 cm. a 1,5 cm) la calabaza, el puerro y la patata. Este tipo de corte nos facilitará la cocción.

Tendremos preparado nuestro fondo de verduras para utilizar (también podéis utilizar un preparado de caldo en brick).

Poner una olla al fuego y deshacer la mantequilla, añadir las hortalizas para empezar a fondear, cuando las tengamos a punto añadir el caldo de verduras y cocer durante 30 minutos. Después triturar con una batidora eléctrica. Si deseamos una crema muy fina pasar por el chino. Añadir al gusto sal y pimienta blanca, y seguidamente la nata de cocinar. Cocer unos minutos más.

Para preparar el crujiente de jamón, colocar el jamón entre dos papeles sulfurizados en el horno durante unos minutos. También podemos picar el jamón a trocitos muy pequeños y saltear en una sartén con aceite bien caliente.

A la hora de emplatar, servir nuestra crema bien caliente con un hilo de nata, el crujiente de jamón y el cebollino picado.

¡A disfrutar de este plato de cuchara!

 

 

Pastillas de caldo de pollo caseras

Pastillas de caldo de pollo caseras
Pastillas de caldo de pollo caseras

Llevo unos meses que me leo el cuadrito de información nutricional de los alimentos que compro y que es el que nos da la información realmente interesante de lo que nos estamos comiendo. Y también los ingredientes que contiene y en los que suelen existir ciertos códigos que no tengo ni idea de los que es.

Sin ser una experta, y sin intención de llegar a serlo, si que tengo interés en saber que es lo que me meto en el cuerpo. Así que de momento tengo desterrados el aceite de palma (y con esto palomitas de microondas fuera, en casa usamos casi para todo aceite de oliva) y alimentos con un colesterol elevado (hay pastas que tienen más colesterol con una butifarra) y azúcares elevados (además en casa usamos azúcar moreno como primera opción).

Pues nada, que a todo esto, los cubitos de caldo, que no es que los use mucho, de hecho casi los uso exclusivamente para cuando hago cremas, que es bastante a menudo, han quedado también fuera de la cocina. Contienen muchísima sal refinada, como suele pasar con todos los alimentos preparados, aceite de palma y una serie de componentes que empiezan por E-.

Aunque parece que alguna marca está mejorando los ingredientes, hacerlos en casa es una gran opción, ya por calidad, ya porque la receta cunde bastante en cantidad y se conservan en la nevera por largo tiempo ya que  llevan mucha sal que hace de conservante (en este caso no refinada, sino marina). Eso si, lo de la sal igualmente los hipertensos tendrán que tenerlo en cuenta.

Ingredientes:

  • 300 gramos de carne magra (pollo, ternera, cerdo). Yo en este caso usé solo pollo
  • 1 tomate
  • 300 gramos de verduras (apio, zanahoria, cebolla, puerro, ajo)
  • 30 gramos de vino tinto
  • 1 hoja de laurel
  • 1 clavo
  • 300 gramos de sal gorda

Poner la carne en el vaso y triturar 10 segundos, velocidad 8. Reservar.Poner el tomate y todas las verduras. Triturar 10 segundos, velocidad 6.

Añadir la carne, el vino, el laurel, el clavo y la sal y programar 30 minutos, 100,velocidad 1. Si queda un poco liquido programar 5 minutos más.

Esperar a que baje la temperatura y triturar 1 minuto, velocidad 6. Volver a triturar 1 minuto, velocidad 10.

En los libros nos indican que cuando se enfría, hacer un cilindro y cortar porciones de 2 cm de espesor, así nos quedará como la foto. La primera vez lo hice así, y salen bastantes, me salieron unos 45 cubitos. Hacerlo así es muy bonito pero bastante cansado, así que Eva, que me introdujo en el mundo Thermomix fue la que me dio un buen consejo: poner toda la pasta en un bote hermético que guardaremos igualmente en la nevera y cuando necesites un cubito, coger con una cuchara la cantidad necesaria.

La cantidad a usar será aproximadamente una cucharadita por cada 500 ml de caldo, y en cuanto lo uses en tus recetas acabarlo de adaptar a tu gusto personal.

Si queréis hacer la receta sin Thermomix, los pasos de triturado serán los mismos, pero deberéis tener en cuenta que el tiempo de cocción será mayor hasta que reduzca toda la pasta.

Sopa de miso

Sopa de miso
Sopa de miso

La sopa de miso es uno de los platos tradicionales de la comida japonesa que suele acompañar muchas de sus comidas.

Esta sopa se realiza a partir de una caldo base, que se llama dashi, por lo que os vamos a explicar primero de todo como elaborar este y después la sopa de miso.

Para elaborar tanto el caldo base como la sopa, vamos a necesitar unos ingredientes que no son habituales en nuestra cocina pero que tenemos mucha suerte de poderlos encontrar con cierta facilidad.

Os animo que probéis a hacerla para acompañar vuestra noches de sushi, ya que es una sopa saludable y quien sabe, igual contribuye a que nuestra longevidad sea como la japonesa.

Ingredientes para el caldo dashi:

  • 1 litro de agua.
  • 20 gramos de alga kombu desecada: la podemos encontrar en tiendas de dietética un poco especializadas (Yo la compro en El Recó de la Salut igual que el resto de algas y el miso o el tofu de la esta receta también lo encontramos aquí).
  • 20 gramos de bonito seco: es posible encontrarlos en tiendas asiáticas o incluso en restaurantes de comida japonesa. Yo la encuentro en la tienda de comida japonesa SushiAki. Por si os ayuda a la hora de entenderte con un japonés, se llama katsuobushi.

Para elaborarlo ponemos las algas en el agua para que se rehidraten. Después se pone el agua con el agua al fuego, y cuando rompa el hervor se retira el alga y se deja que hierva el agua 1 minuto. Apagamos el agua y añadimos el bonito seco. Dejamos reposar 15 minutos. Colamos el caldo y reservamos.

Ingredientes para la sopa de miso:

  • El caldo dashi que hemos preparado.
  • 10 gramos de alga wakame cortada a trocitos pequeños (sobre todo no confundir la diferentes algas, cada una a su tiempo y con su función).
  • 2 cucharadas miso blanco: el miso es una pasta hecha mediante la fermentación de semillas de soja, cereales y sal marina. Hay de diferentes colores: blanco, marrón y rojo, siendo el más suave el primero y el más fuerte el último. También hay un tipo muy concentrado que no lleva ningún cereal.
  • 150 gramos de tofu blanco: el tofu es una especie de queso hecho de semillas de soja, agua y solidificante.
  • Cebollino al gusto (o cebolla tierna de la parte del tallo).

Para elaborar la sopa de miso, primero cortamos el tofu en cuadraditos de la misma medida y reservamos.

Colocamos el caldo dashi a calentar lentamente (primero separamos un pequeño cuenco, en el que disolveremos el miso). Añadimos el alga wakame al caldo dashi y cocemos hasta que se rehidrate. Añadimos el caldo que habíamos reservado con el miso disuelto. Añadimos los dados de tofu y calentamos 1 minuto más.

La sopa no debe hervir ya que el miso se elabora de forma tradicional, y al fermentar contiene enzimas vivas y aminoácidos que favorecen la flora intestinal que se perderían al hervir.

Servimos en cuencos y espolvoreamos con el cebollino cortado a trocitos pequeños.

Esta sopa se merece ser servida en vajilla de procedencia natural como puede ser la madera o el barro. Por eso en muchos restaurantes japoneses te dan una cuchara de madera para tomarla y os aseguro que sabe mucho mejor así.

Puré de calabaza

Puré de calabaza
Puré de calabaza

Casi todo el mundo con el que hablo hace el puré de calabacín o el de calabaza empezando con un puerro o una cebolla y añadiendo en muchos casos otras verduras o patata. Yo siempre lo hago solo con la verdura principal y unas zanahorias que le dan un toque de dulzura y el resultado es un sabor totalmente a calabaza o calabacín que a nosotros nos encanta.

Aunque ahora ya estamos en primavera y ya tenemos ganes de comer gazpacho seguimos haciendo purés todo el año, porque es muy saludable y mis niños se lo comen la mar de bien (aunque especialmente el de calabacín).

Ingredientes para 6 personas:

  • 600 gramos de calabaza pelada y a trozos
  • 2 zanahorias grandes
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 1 pastilla de caldo
  • 400 ml de agua
  • 2 quesitos (son desnatados así que valen para dietas para el colesterol)
  • Pimienta 5 colores
  • Jengibre

Ponemos en una olla la calabaza y las zanahorias con el aceite y sofreímos durante unos minutos. Añadimos el agua (suficiente para cubrir los trozos), la pastilla de caldo y hervimos durante 25 minutos.

Una vez hecho esto, apagamos el fuego y añadimos los quesitos y la pimienta. Dejamos que baje un poco la temperatura y pasamos por el turmix hasta que quede bien fino.

Preparamos en cuencos y espolvoreamos ligeramente con jengibre molido. Servir con picatostes para el que quiera añadir en el último momento.

Version thermomix:

Ponemos en una olla la calabaza y las zanahorias con el aceite y sofreímos 5 minutos – varoma – Velocidad 1. Añadimos el agua (suficiente para cubrir los trozos), la pastilla de caldo y programamos 25 minutos – 100º – velocidad 1.

Una vez hecho esto,  añadimos los quesitos y la pimienta. Dejamos que baje un poco la temperatura y trituramos 1 minuto velocidad progresiva 5-10. Si queremos que quede aún más fino y textura más cremosa programamos un minuto más.

Preparamos en cuencos y espolvoreamos ligeramente con jengibre molido. Servir con picatostes para el que quiera añadir en el último momento.

Ver la receta de Puré de calabacín

Vichyssoise (crema de puerros)

Vichyssoise o crema de puerros

Daré por finalizado el verano con esta receta porque todavía tenemos unas buenas temperaturas para poder degustarla.

La Vichyssoise que es una sopa  variante de una receta tradicional de la cocina francesa, esta sopa es una crema de puerros salada, se sirve muy fría en un plato hondo o cuenco, esta opción es la que más me gusta. Hay quien la toma  caliente en invierno, pero yo encuentro que es mucho más rica fría.

Después de ver y probar varias recetas me quedo con la de Samantha Vallejo-Nájera (nuestra Samantha de MasterChef), y que por cierto es la segunda que me quedo de ella  para enseñaros en el blog. La anterior por si tenéis curiosidad es la de  Piruletas de queso.

Ingredientes para 4 personas :

  • 500 grms de puerro
  • 250 grms de patata
  • 100 grms de mantequilla
  • 1 l. de caldo de verduras
  • 100 ml de nata
  • 50 ml de leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Cebollino

Primero de todo lavaremos y cortaremos las verduras. Desecharemos la parte más verde del puerro y la parte más blanca la cortaremos en rodajas.

Pondremos a calentar en una sartén la mantequilla y rehogaremos los puerros despacio teniendo mucho cuidado que no cojan color, añadir las patatas peladas y cortadas y seguir rehogando.

En una olla tendremos el caldo de verduras caliente y añadiremos todo lo anterior y dejar cocer aproximadamente 30 minutos.

A continuación añadir la leche y la nata y dejar hasta que hierva.

Ya podemos triturar bien fino, y salpimentar. Dejar enfriar, incluso si hace mucho calor poner un rato en nevera.

A la hora de servir en nuestros cuencos, añadirle un poco de cebollino picado para potenciar su sabor.