Tartar de salmón con aguacate y tomate

Tartar de salmón con aguacate y tomate

Esta receta es una adaptación del tartar de salmón y aguacate del xef Pep Nogué, pero con alguna variación. Por ejemplo, he quitado las alcaparras (lo siento, no puedo con vosotras) y he añadido los tomates escaldados (a mi parece que quedan genial en la receta). También he usado cebolla tierna ya que no siempre hay oportunidad de comprar escalonias.

Es una receta fantástica, además de que queda muy bien presentada, está buenísima, ya que queda muy melosa al paladar y es un plato fresco y ligero.

Ingredientes para 4 personas

  • 400 gramos de salmón fresco (previamente congelado durante una semana y descongelado para evitar anisakis)
  • 200 gramos de salmón ahumado
  • 2 tomates gazpacheros
  • 4 aguacates maduros
  • 60 gramos de pepinillos
  • 1/2 cebolla tierna

Para el aliño

  • 200 gramos de aceite de oliva
  • 1 limón (en zumo, 60 gramos)
  • 2 cucharaditas de salsa Perrins
  • 2 cucharaditas de tabasco verde
  • 2 cucharaditas de mostaza antigua
  • 2 cucharadas de cilantro picado
  • Sal
  • Pimienta

Para acompañar (opcional, aunque acompaña muy bien)

  • Ensalada de brotes tiernos
  • Manzana verde

Primero de todo calentamos agua para escaldar los tomates y poder pelarlos.

Mientras cortamos el salmón fresco en dados, retirando la piel. Cortamos el salmón ahumado en trocitos. Cortamos en trocitos pequeños los pepinillos, la cebolleta, y los aguacates. Cortamos en dados los tomates ya pelados. Mezclamos todo.

Preparamos la vinagreta, mezclando todos los ingredientes muy bien. Comprobamos el punto de sal y pimienta.

Lavamos la ensalada de brotes y añadimos una manzana pelada y cortada en trocitos.

Para presentar el plato es ideal usar un aro para poder colocar el tartar en círculo. Después añadimos la ensalada al lado con los trocitos de manzana. Por último añdimos unas cucharadas de la vinagreta por encima.

Os aseguro que será un plato que repetiréis y que quedaréis como reyes con vuestros invitados.

Trinxat de la Cerdanya (col)

Trinxat de la Cerdanya (col)

Hoy hablaremos del trinxat de la Cerdanya, un plato típico de la zona de la Cerdanya y situada en el Pirineo Catalán.

Se suele comer en invierno ya que es un plato bastante calórico y por ello lo encontramos en la cocina catalana de montaña. Cada año se celebra la Fiesta del Trinxat en el pueblo de Puigcerdà donde asiste mucha gente para degustar este plato.

La col para elaborar el plato sería la típica de la zona, pero a no ser que seamos del lugar nos será difícil encontrar esta col de invierno de producción muy limitada que no tiene cogollo y las hojas son las más apreciadas, pero tranquilos que con otros tipos de col también tendremos un buen plato de trinxat.

Aquí os dejo la receta de un plato sencillo con aspecto de tortilla aunque no lleva huevos.

Ingredientes:

  • 1 col de invierno
  • 4 patatas medianas
  • 1 diente de ajo
  • Bacon o panceta ahumada a tacos
  • Butifarra negra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite

Poner a hervir la col a trozos mal cortados y las patatas peladas también a trozos.

Cuando tengamos los ingredientes bien cocidos escurrir bien. Chafar la col y la patata hasta que quede bien fino y los dos ingredientes bien integrados. Añadir sal y pimienta al gusto y reservar.

Picar un ajo y añadir a una sartén con unas gotas de aceite caliente junto con el bacon ahumado a tacos y sofreir. Añadir a la col y la patata chafada que tenemos reservada y remover.

Preparar una sartén con un pelín de aceite a fuego fuerte y añadir mezcla que tenemos reservada y cocinar como si fuera una tortilla vuelta y vuelta. A mí me gusta prepararlo en tamaño individual porque así me cuesta menos girar pero eso ya os lo dejo a vuestro gusto.

Para coronar el plato podemos freir unas rodajas de butifarra negra o unas rostas de bacon o panceta ahumada.

Como secreto os contaré que hasta que probé el trinxat odiaba la col y ahora con este plato han conseguido que entre en mi menú esta verdura.

Bon apetit!

Tortilla de patata sin huevo (tortilla vegana)

Tortilla de patata sin huevo (tortilla vegana)

¿Sabíais que se puede hacer una tortilla de patata sin huevo? Pues a partir de ahora ya podréis invitar a vuestros amigos veganos a cenar.

El truco está en que se sustituye el huevo por una mezcla de harina de garbanzo con agua (esta tortilla también la pueden comer vuestros amigos celíacos sin problema ya que la harina de garbanzo no tiene gluten). Con esta mezcla se consigue una textura similar al huevo y tampoco variará demasiado el color.

Lo más sorprendente es que la textura final y el sabor son espectaculares. Para mí la única diferencia es que cuesta bastante más que cuaje y ya se me torraba un pelín por abajo, si te aburre estar pendiente también se puede cuajar en el horno.

Ingredientes para una tortilla mediana:

  • 500 gramos de patatas
  • 250 gramos de cebolla (no entro en la discusión cebolla si / cebolla no, ¡cada uno como más les guste!)
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 120 gramos de harina de garbanzo
  • 300 ml de agua

Primero de todo pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en trozos pequeños y planitos. Igualmente cortamos la cebolla en trozos pequeños. Salamos y freímos todo en aceite de oliva.

Esta parte también se puede hacer en la Thermomix (trocear la cebolla 4 segundos, velocidad 4 / agregar el aceite y sofreír 7 minutos, varoma, izquierda, velocidad 1 / colocar la mariposa y añadir las patatas con sal 13 minutos, varoma, izquierda, velocidad 1).

Mientras preparamos una mezcla de la harina de garbanzo con el agua. Tiene que quedar una textura espesa, más o menos como el huevo. Esta mezcla sería el equivalente a 6 huevos L.

Escurrimos las patatas y cebolla del aceite y en caliente vamos mezclando con la mezcla de harina y agua. Añadimos una cucharada de aceite de freír en la sartén de forma repartida y añadimos toda la mezcla.

Cuajamos primero por un lado y después le damos la vuelta y cuajamos por el otro a fuego medio. Tarda un poco más en cuajar que la de huevo, aproximadamente 10 minutos por cada lado, vigilad que no se pegue ni se queme.

¡Esta tortilla os va a sorprender seguro!

Potaje de vigilia

Potaje de vigilia

El potaje de vigilia es un plato típico  que tradicionalmente se ha servido los viernes santo y viernes de cuaresma en España. Debido a la prohibición religiosa de comer carne en este período, este plato se añadió al recetario popular y que todavía hoy día mantiene la tradición en Semana Santa.

Se substituía la carne por otros ingredientes  fáciles pero con gran aporte de proteína como los garbanzos, el bacalao y las espinacas.

Ingredientes para 4 personas:

  • 400 g. de garbanzos cocidos
  • 400 g. de espinacas frescas
  • 2 trozos grandes de bacalao desalado
  • ¼ de pimiento rojo
  • 400 ml. de caldo de verduras
  • 4 cucharadas de tomate triturado
  • 1 puerro
  • ½ cebolla
  • 2 zanahorias
  • 1 diente de ajo
  • 2 huevos cocidos
  • 1 cucharada de pimentón de la Vera
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra

Primero empezamos por los garbanzos, si elegimos los garbanzos crudos tendremos que dejarlos toda la noche anterior en remojo, al día siguiente los escurrimos y se ponen en una olla con agua, sal, un chorrito de aceite y cocer en olla a presión durante 20 minutos.

Si son garbanzos cocidos tan solo lavar bien con agua en un escurridor y cocer de manera tradicional durante  unas 2 horas.

Cocer los huevos con un chorrito de vinagre durante unos 12 minutos. Pelar cuando templen un poco y reservar.

Cortar el bacalao en taquitos, teniendo cuidado que no queden espinas.

Lavar y escurrir las espinacas.

Picar  la cebolla, la zanahoria y el pimiento rojo.

Poner una olla al fuego con  un buen chorro de aceite de oliva, añadir todas las verduras anteriores y sofreír.

Picar el puerro y el ajo y añadir a la olla (no hace falta que sea muy pequeños los trozos, ya que luego lo pasaremos por el pasapurés). Salpimentar.

Añadir el tomate triturado y sofreír para integrar con el resto.

Añadir el caldo de verduras y el pimentón rojo de la Vera y dejamos cocer a fuego medio durante unos 15 minutos, si vemos que pierde caldo le podemos añadir un poco más.

Cuando tengamos las verduras hechas pasar todo por un pasapurés y volver a poner en la olla a fuego medio.

Cuando vuelva a hervir añadir las espinacas y  dejar unos 3 minutos, después agregar los taquitos de bacalao y seguir cociendo durante unos 3 o 4 minutos más, añadir los garbanzos. No remover mucho para no romper el bacalao. Añadir sal si hace falta.

Dejar cocer hasta que vuelva a hervir y apagar el fuego.

Emplatar con un huevo cortado encima del potaje con un chorrito de aceite de oliva virgen.

¡A disfrutar de este plato de cuchara y de vigilia de Semana Santa!

Aprovecho para recomendaros pasar por otro post muy popular en estas fechas de Semana Santa que son las Torrijas y  Torrijas de leche

 

 

 

Chips de boniato

Chips de boniato

Se acerca la noche de Todos los Santos o Halloween,  según si sois más o menos tradicionales y os voy a presentar una receta que no da miedo pero está de miedo, y su color naranja es el más característico de la época.

También os diré que no  era muy amiga de comer boniato pero esta  forma de prepararlo me fascina, además ahora empieza la temporada y tendremos disponible  este tubérculo dulce durante todo el otoño.

Para nuestros chips de boniato tendremos que calcular la cantidad según las personas que seamos aunque  os diré que son muy adictivos y quizás no sobre ni uno, pero si nos pasamos de cantidad y sobra no pasa nada, podéis hacer como yo y los añadís a la ensalada que os preparéis en el  tupper para la oficina y será un pequeño capricho.

Ingredientes:

  • 2 boniatos
  • Aceite de girasol o un aceite de oliva suave de 0,4º
  • Sal

Primero de todo pelar los boniatos. Una vez pelados nos podemos ayudar con una mandolina para hacer rodajas finas (yo he usado una de la marca Ibili y con la cuchilla 1.5mm), si no disponemos de una  tendremos que procurar cortar las rodajas lo más finas posibles porque cuando más finas más rápido se harán y quedarán más crujientes.

Lavar las rodajas con agua fría y secar con papel absorbente mientras calentamos el aceite abundante en una sartén. Luego ir añadiendo las rodajas a la sartén para freír, no poner muchas para no saturar la sartén, sacar con espumadera,  escurrir el aceite sobrante y sazonar con sal. Dejar escurrir del todo  en otro papel absorbente antes de servir.

También podéis  prepararlos en el horno y  para ello tenéis que precalentar el horno a 200º, poner un papel de horno en la bandeja y luego los boniatos a rodajas encima  con un chorrito de aceite de oliva y dejar aproximadamente unos 20-25 minutos hasta que se deshidraten, controlando que no se quemen. Retirar del horno y sazonar.

De las dos maneras quedan buenísimos.

Ya me contaréis en el blog, os recuerdo que nos podéis dejar vuestros comentarios.