Figura de mona de casita de chocolate

Figura de mona de casita de chocolate

Ya sé que ha pasado Semana Santa y el lunes de Pascua con sus tradicionales monas, pero no quiero dejar de enseñaros, la figura de chocolate que he preparado para este año.

La idea vino de que a Nico los Reyes le habían echado, un juguete que se llama “La fábrica de chocolate” y allí te vienen una serie de moldes para hacer bombones, huevos, piruletas, y la casita de chocolate que es ideal para usarla como figura de mona.

No estoy habituada a trabajar con chocolate (¡liarme con una cosa que se seca con el lío que hay en casa!) pero sí que he visto al maestro chocolatero David Pallàs en persona y en sus videos en Canal Cocina así que se que para trabajar bien el chocolate son muy importantes dos puntos: saber fundir el chocolate y el atemperado del chocolate. El primero primordial que no se queme y el segundo se trata de jugar con su temperatura (y dependiendo del tipo de chocolate) para romper los cristalitos que forma su composición y que puede hacer que quede con manchas y que cambie su textura totalmente.

Así que por una horas me dediqué a hacer de chocolatera casera ;). La verdad que esta parte para los niños es un rollo, porque ya sabéis que el chocolate deshecho quema mucho y no es conveniente que ellos lo manipulen, luego cuando tienen que esperar a que se seque también se juega con su paciencia.

Luego se trata de colocar el chocolate derretido en unos moldes que son las paredes frontales, laterales y el techo. Cuando ya las tienes secas irlas pegando las partes con más chocolate derretido haciendo la forma. La primera es la más difícil ya que si tocas mucho el chocolate se te marcan los dedos (el chocolate se deshace a una temperatura menor que la corporal, por eso se derrite tan bien en la boca).

Los peques luego sí que disfrutaron mucho poniendo Lacasitos, chuches, plumas y pollitos.

Y para acompañar la figura de chocolate, podéis preparar bien una Tarta Sara muy común en las monas más modernas o una mona tradicional con los huevos cocidos pintados similar a un roscón.

Tarta Tatin

Tarta Tatin

Últimamente me ha dado por la Reposteria Francesa, la última tarta fue la Tarta Fraisier y después de esta tarta Tatin espero seguir con más recetas nuevas de nuestro País vecino.

La tarta Tatin es un clásico de la cocina tradicional francesa que podemos realizar con ingredientes baratos. Como todo plato que perdura en el tiempo tiene su historia y os la voy a contar brevemente:

La historia de este postre nos lleva hasta Francia como ya os he comentado antes, justamente en la zona de Orleáns, un lugar frecuentado por ricos hombres de negocio y políticos procedentes de la capital París y con un mismo interés por la caza. Allí se encontraba el Hotel Tatin y su restaurante, regentados por las hermanas Tatin. Una de las hermanas, Stephanie, se equivocó al preparar una tarta de manzana y caramelizó las manzanas y debido a este error, decidió taparlas para ocultarlas. Digamos que es una tarta “al revés“ o invertida. Se convirtió en una de las tartas con más éxito entre los clientes del restaurante y así la especialidad de la casa. En nuestra época esta tarta también se hace con otras variedades como peras, piña, melocotón…

También compartiré con vosotros el secreto del molde, nunca usar uno desmontable porque se escurriría por las grietas el caramelo, yo uso desde que tengo memoria una fuente redonda de Pyrex.

Ingredientes:

  • 1 lámina de masa brisa (podéis usar también hojaldre)
  • 4 manzanas tipo Golden
  • 75 g. de azúcar moreno
  • 75 g. de mantequilla

Precalentar el horno a 180º, encamisar el molde con mantequilla y un poco de azúcar y reservamos en frio.

Pelar las manzanas, quitar el corazón y cortar en gajos. Yo la he cortado a trozos pequeños pero podéis hacerla a cuartos.

Preparamos un caramelo con el azúcar y la mantequilla, después añadimos las manzanas cortadas para caramelizarlas también, añadir un poquito de agua.

Colocar las manzanas de forma circular en nuestro molde por la parte bonita, espolvorear un poco más de azúcar y la mantequilla cortada a trocitos. Opcionalmente podéis añadir una cucharadita de canela en polvo.

Estirar la masa de hojaldre por encima y dejarla a la medida del molde remetiendo hacia adentro, y le hacemos unos agujeros a la masa para que no se hinche.

Tendremos la tarta en el horno durante unos 25-30 minutos con calor arriba y abajo hasta que presente un bonito color dorado. Cuando temple le damos la vuelta en la bandeja de presentación.

Podemos acompañar con nata o crema inglesa.

¿Cuál sería la sorpresa de las hermanas Tatin con esta tarta? Seguro que dijeron: ¡Oh là là!

Crema Catalana

Crema Catalana

La crema catalana  es un postre típico de la cocina de Cataluña que consiste en una crema pastelera con base de yema de huevo y que se cubre con una capa de azúcar quemada en la superficie.

Hasta hace poco era un postre típico de fiestas, y lo más habitual es comerla en el día de San José celebrado el 19 de marzo acompañada de unos ricos melindros, aunque actualmente se toma durante todo el año ¡por suerte! El día San José  también celebramos el día del Padre, aunque yo por desgracia no lo puedo celebrar, le rindo homenaje y le recuerdo con mucho cariño.

Su elaboración es muy sencilla y rápida, lo único que debemos de disponer de un quemador tipo pala si lo hacemos con fuego o bien un soplete con carga de gas de repostería que es mi caso para poder hacer la crema quemada.

Ingredientes para 4 personas:

  • ½ l. de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 75 g. de azúcar
  • 15 g. de maicena (harina de maíz)
  • Piel de 1 limón
  • 3 ramitas de canela en rama
  • Azúcar al gusto para caramelizar

Primero separar un vasito del ½ l. leche, mezclar con la maicena y remover hasta que se disuelva.

Pondremos a infusionar las ramitas de canela y la piel de limón con el resto de la leche en un cazo hasta que empiece a hervir y pararemos el fuego.

Mezclar en un bol las yemas de huevo, el azúcar y la mezcla con maicena y leche.

Colar la leche infusionada quitando las ramas de canela y las pieles de limón y la volvemos a colocar en el cazo a fuego mínimo y añadiremos la mezcla del bol poco a poco y continuaremos removiendo sin parar hasta que empiece a hervir y espese, seguidamente apagar el fuego y pondremos la crema en los recipientes que hayamos elegido (los tradicionales son los de barro individuales).

Poco antes de servir pondremos un poco de azúcar por encima y lo quemaremos con soplete o quemador hasta que caramelice y se haga una fina capa de cristal de caramelo.

Si se desea más crema porque soy más personas en la mesa añadir ingredientes proporcionalmente.

Añadiré que la  crema catalana o crema quemada es el postre rey de una calçotada, que también podéis encontrar como se hace en nuestro blog en el siguiente enlace Calçotada

Ahora ya podemos encontrar la crema catalana en muchas versiones como tipo helado, en licor de crema catalana o la versión de Ferrán Adrià de Espuma de crema catalana con sifón.

¡A disfrutar con este rico postre el día de San José o cualquier día que os apetezca, seguro que repetiréis!

Mousse de manzana con caviar de naranja

Mousse de manzana con caviar de naranja

Esta receta consta de dos partes: una mouse de manzana y la decoración de caviar de naranja. Es un postre muy digestivo y refrescante que queda muy bien después de una comida copiosa, además presentado en copas y con las perlas de falso caviar es muy agradable a la vista, triunfas seguro.

Esta receta la encontré en un blog que se llama www.lasrecetasfacilesdemaria.com un día que buscaba un postre digestivo para después de una gran comida y me llamó la atención lo fáciles que son de hacer las bolitas, así que tenía que probar a hacerlas.

Ingredientes para la mousse de manzana:

  • 2 manzanas verdes tipo Granny Smith (su textura dura y ácida es ideal)
  • 2 cucharadas de azúcar glas + 1,5 cucharadas para la nata
  • Zumo de medio limón
  • 200 ml de nata para montar
  • 5-10 semillas de cardamomo (también se puede hacer sin ellas, però la verdad es que le dan un toque)
  • Colorante alimentario (no es indispensable, pero mejora la presencia considerablemente)

Ingredientes para el caviar de naranja:

  • 1 sobre de Agar-Agar (2 g)
  • 150 ml de zumo de naranja
  • ½ l de aceite de girasol
  • 1 jeringuilla (o un biberón de boca estrecha)

Elaboración del caviar de naranja:

Ponemos el aceite en un bol y lo metemos en el congelador media hora, es importante que esté muy frío. Mientras mezclamos el zumo de naranja con el agar-agar y lo calentamos al fuego. Retiramos en cuanto empiece a hervir. Pasamos el zumo a un biberón (o jeringuilla) y empezamos a echar gotas en el aceite (hay que hacerlo enseguida o el líquido empezará a espesar cada vez más).

Después lo pasamos por un colador para separar las bolitas y lo lavamos con agua para que pierdan el resto de aceite. Dejamos reposar el colador sobre un papel absorbente de cocina hasta que queden bien escurridas.

Ya se pueden usar o guardar en un tupper en la nevera, así se conservan varios días. Nos servirán para decorar las mousse de manzana o otros postres, ensaladas, aperitivos…

 

Elaboración de la mousse de manzana:

Troceamos las manzanas con la piel y retirando las semillas y el rabito. Trituramos junto con el zumo de medio limón y el azúcar glas.

Montamos la nata y al final añadimos el azúcar glas y el cardamomo machacado.

Juntamos con el puré de manzana y añadimos una gotita de colorante verde. Quedará un bonito color y si la manzana se ha oxidado un poco no se notará (ya sabéis que la manzana se oscurece enseguida que se corta).

Pasamos la mousse de manzana a una copas bonitas y ponemos las bolitas de caviar de naranja por encima.

Tarta Fraisier

Tarta Fraisier

Se acerca la ocasión ideal para presentaros una tarta preciosa y exquisita como la Tarta fraisier, ahora empieza la época de fresas y una fecha tan bonita como San Valentín.

Su origen deriva de la palabra francesa fraise que significa fresa. La Tarta fraisier consiste en un pastel con dos capas de bizcocho genovés bañado en almíbar de Kirsch (aguardiente de cerezas), relleno de fresas y crema mousseline, terminando con una capa de mazapán.

Esta tarta tiene varios trucos para su correcta terminación por lo que estar atentos a todos los detalles.

Ingredientes que necesitareis por partes:

Para la crema mousseline:

  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo tamaño L
  • 120 g. de azúcar
  • 1 cucharadita de 5 g. de azúcar vainillado
  • 30 g. de harina de repostería
  • 30 g. de harina de maíz (maicena)
  • 275 g. de mantequilla (150 g. fría + 125 g. pomada para el final)
  • 30 ml de Kirsch (licor de cerezas)
  • Una pizca de sal

Para el mazapán (pasta de almendra):

  • 100 g. de almendras crudas molidas
  • 100 g. de azúcar glass (en polvo)
  • 30 g. de glucosa (opcional)
  • Clara de ½ pasteurizada
  • Colorante en gel (el color que más os guste)

Para el bizcocho genovés (bandeja de horno):

  • 3 huevos tamaño L
  • 100 g. de azúcar
  • 100 g. de harina de repostería
  • 30 g. de mantequilla derretida y enfriada
  • 500 g. de fresas naturales
  • Una pizca de sal (opcional)

Para el almíbar:

  • 50 ml. de agua
  • 50 g. de azúcar
  • 20 ml. de Kirsch (licor de cereza)

Primero de todo preparamos el mazapán:

En un bol colocar las almendras molidas y el azúcar, añadir la glucosa y la clara de huevo poco a poco y trabajar con las manos hasta que tengamos una masa homogénea (el primer truco consiste en el uso de la glucosa que le dará elasticidad a la masa, así nos ayudará a trabajarla) Podéis realizarlo sin glucosa, tan solo os costará algo más. Añadir un poco de colorante en gel, yo añadí uno rojo como las fresas. Envolver en film plástico en forma de bola y a temperatura ambiente.

Empezaremos con la primera parte de la crema mousseline:

Aquí tenéis el segundo truco que consiste en realizar la crema mousseline en dos partes, esta forma nos asegura que la tarta al partirla no desbordará la crema.

En un recipiente colocar la leche y calentamos con la mitad de azúcar (60 g.), el azúcar vainillado, la pizca de sal y calentar sin llegar a hervir.

En otro bol, incorporamos las yemas de huevo, la otra mitad de azúcar (60 g.) y batimos hasta blanquear. Añadir la harina de repostería y la harina de maíz y mezclar con movimientos envolventes.

Una vez mezclado añadir esta masa al resto de leche que tenemos caliente y mezclar con varilla a fuego medio hasta que espese y durante unos 2 minutos para terminar de cocer las harinas. Seguidamente añadir 150 g. de mantequilla y remover para integrar. Ya tenemos la primera parte de la crema que taparemos con film de plástico y enfriaremos en nevera mínimo 4 horas o en mi caso la dejé reposar toda la noche.

Preparación del almíbar de Kirsch:

En un recipiente colocar el agua y el azúcar y hervir. Retirar del fuego e incorporamos el Kirsch (licor de cerezas). Dejar enfriar y reservar hasta utilizar.

Elaboración del bizcocho genovés:

Precalentar el horno a 180º C

Calentar los 30 g. de mantequilla y dejar enfriar.

En un bol añadir los huevos a temperatura ambiente, el azúcar y una pizca de sal (opcional) y batir a velocidad alta durante unos 8 minutos para que doble o hasta triplique el volumen la masa. Tamizar la harina y mezclar con espátula con movimientos envolventes para que no baje el volumen de la masa). Añadir la mantequilla que hemos reservado y mezclar de la misma forma. Observar que no ponemos levadura y este proceso será el que hará que el bizcocho nos suba al hornear.

Engrasar la bandeja del horno con mantequilla y poner papel de horno, añadir la masa y extender con espátula para que cubra la bandeja. Hornear durante unos 10-12 minutos, cada horno es diferente por lo que vigilar que no se dore demasiado.

Sacar el bizcocho del horno y enfriar durante unos 5 minutos, una vez pasado este tiempo tapar con un trapo para que no pierda la humedad hasta que enfríe por completo.

2ª parte de la crema mousseline:

Para hacer esta parte habremos sacado la crema mousseline que tenemos en nevera y  los 125 g. de mantequilla pomada (temperatura ambiente). Muy importante es que tanto la crema como la mantequilla estén a la misma temperatura sino nos podría quedar la crema con un aspecto granulado. Poner en una bol la crema e incorporar la mantequilla pomada y batir durante unos 8-10 minutos hasta que estén los dos ingredientes bien integrados y añadir el licor de cereza (Kirsch) y habremos finalizado nuestra crema mousseline.

Montaje de la Tarta Fraisier:

Con un rodillo extender el mazapán dejando unos 2 mm y con el aro o el fondo del molde desmontable preparamos un circulo para coronar la tarta.

Usar un aro o el propio molde desmontable donde terminaremos nuestra Tarta Fraisier de entre 16-18 cm.

Proceder a cortar dos círculos de bizcocho de la medida elegida.

Engrasar el molde desmontable y colocar papel de horno liso en las paredes.

Poner en el fondo del molde el primer círculo de bizcocho y emborrachar con el almíbar de Kirsch.

Poner una fina capa de crema teniendo cuidado de no manchar las paredes.

Partimos las fresas por la mitad para cubrir todo el alrededor de las paredes del molde, la parte cortada hacía fuera y terminar de rellenar con fresas (las podemos poner a trocitos).

Añadir la crema mousseline, apretando ligeramente para que no queden huecos entre las fresas.

Colocar el 2º circulo de bizcocho apretando ligeramente y volvemos a emborrachar con almíbar de Kirsch.

Enfriamos durante unas 2 horas en nevera.

Una vez frio desmoldar con cuidado y  retirar el papel de horno de horno de las paredes.

Colocar un poquito de crema en la parte superior del bizcocho.

Colocamos encima de la tarta el mazapán que tenemos cortado a medida.

 

                                                                      ¡Et voilà!

 Tenemos nuestra tarta maravillosa Fraisier, preparada para enamorar a nuestros invitados.