Pollo a la cerveza

Pollo a la cerveza

El pollo a la cerveza es un plato fácil y económico,  y puede servirnos para el día a día, pero no por ello penséis que llevando alcohol no lo pueden probar los niños, nada más lejos de la realidad porque con la cocción se evapora totalmente y queda muy aromático y jugoso.

Os contaré un secreto,  con el veranito preparando este plato es totalmente inevitable echar un trago de cerveza, así que ya tenéis la excusa para tomar un zurito 🙂

Ahora vamos a por la receta que según mis cálculos es para 3 personas, pero si sois más solo tendréis que multiplicar.

Ingredientes:

  • 6 jamoncitos de pollo
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 tomate o 3 cucharadas de tomate natural rallado
  • 200 ml. de cerveza
  • 100 ml. de caldo de ave
  • 2 hojas de laurel
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva
  • Harina
  • Sal
  • Pimienta

Salpimentar los jamoncitos de pollo y luego rebozarlos por harina.

Poner una sartén grande con aceite de oliva a calentar y dorar el pollo por todos los lados. Retirar y reservar.

Pelar la cebolla y cortar a juliana. Lo mismo con el pimiento verde y el rojo quitando las semillas.

Pelar la zanahoria y cortar a rodajas.

Pelar los ajos y picarlos, yo he utilizado un prensa ajos para ir más rápido.

Pelar los tomates, eliminar las pepitas y cortarlos a cuadritos o bien utilizar unas 3 cucharadas de tomate natural rallado.

Poner una olla de tamaño medio  con un buen chorro de aceite  a calentar, añadir la cebolla  y sofreír junto con el pimiento verde y la zanahoria a fuego medio-bajo, cuando lo tengamos bien pochado, añadir el ajo y rehogar un poco más removiendo.

Añadir el tomate y dejar reducir unos minutos.

Añadir el caldo de ave y la cerveza (anteriormente podemos templar los líquidos en el microondas para no cortar la cocción del plato). La cerveza si es de buena calidad tendremos un mejor aroma final.

Ajustar de sal. Ahora es el momento de añadir los jamoncitos de pollo que tenemos reservados, el laurel y el perejil fresco picado.

Cuando empiece a hervir, dejar la olla medio tapada  y dejar cocer durante unos 20 minutos o bien cuando lo veáis ya hecho, tener en cuenta que cada cocina es un mundo, por lo que tendréis que vigilar.

Espero que os guste y se convierta en unos de vuestros platos cotidianos.

Pastillas de caldo de pollo caseras

Pastillas de caldo de pollo caseras
Pastillas de caldo de pollo caseras

Llevo unos meses que me leo el cuadrito de información nutricional de los alimentos que compro y que es el que nos da la información realmente interesante de lo que nos estamos comiendo. Y también los ingredientes que contiene y en los que suelen existir ciertos códigos que no tengo ni idea de los que es.

Sin ser una experta, y sin intención de llegar a serlo, si que tengo interés en saber que es lo que me meto en el cuerpo. Así que de momento tengo desterrados el aceite de palma (y con esto palomitas de microondas fuera, en casa usamos casi para todo aceite de oliva) y alimentos con un colesterol elevado (hay pastas que tienen más colesterol con una butifarra) y azúcares elevados (además en casa usamos azúcar moreno como primera opción).

Pues nada, que a todo esto, los cubitos de caldo, que no es que los use mucho, de hecho casi los uso exclusivamente para cuando hago cremas, que es bastante a menudo, han quedado también fuera de la cocina. Contienen muchísima sal refinada, como suele pasar con todos los alimentos preparados, aceite de palma y una serie de componentes que empiezan por E-.

Aunque parece que alguna marca está mejorando los ingredientes, hacerlos en casa es una gran opción, ya por calidad, ya porque la receta cunde bastante en cantidad y se conservan en la nevera por largo tiempo ya que  llevan mucha sal que hace de conservante (en este caso no refinada, sino marina). Eso si, lo de la sal igualmente los hipertensos tendrán que tenerlo en cuenta.

Ingredientes:

  • 300 gramos de carne magra (pollo, ternera, cerdo). Yo en este caso usé solo pollo
  • 1 tomate
  • 300 gramos de verduras (apio, zanahoria, cebolla, puerro, ajo)
  • 30 gramos de vino tinto
  • 1 hoja de laurel
  • 1 clavo
  • 300 gramos de sal gorda

Poner la carne en el vaso y triturar 10 segundos, velocidad 8. Reservar.Poner el tomate y todas las verduras. Triturar 10 segundos, velocidad 6.

Añadir la carne, el vino, el laurel, el clavo y la sal y programar 30 minutos, 100,velocidad 1. Si queda un poco liquido programar 5 minutos más.

Esperar a que baje la temperatura y triturar 1 minuto, velocidad 6. Volver a triturar 1 minuto, velocidad 10.

En los libros nos indican que cuando se enfría, hacer un cilindro y cortar porciones de 2 cm de espesor, así nos quedará como la foto. La primera vez lo hice así, y salen bastantes, me salieron unos 45 cubitos. Hacerlo así es muy bonito pero bastante cansado, así que Eva, que me introdujo en el mundo Thermomix fue la que me dio un buen consejo: poner toda la pasta en un bote hermético que guardaremos igualmente en la nevera y cuando necesites un cubito, coger con una cuchara la cantidad necesaria.

La cantidad a usar será aproximadamente una cucharadita por cada 500 ml de caldo, y en cuanto lo uses en tus recetas acabarlo de adaptar a tu gusto personal.

Si queréis hacer la receta sin Thermomix, los pasos de triturado serán los mismos, pero deberéis tener en cuenta que el tiempo de cocción será mayor hasta que reduzca toda la pasta.